jueves, 18 de octubre de 2007

LOS ORÍGENES DEL VAMPIRO (I)



La idea de la supervivencia del alma o del espíritu despúes de la muerte ha caracterizado el comportamiento humano desde, al menos, los últimos cien mil años. Clara evidencia de ello es el tratamiento concedido a los muertos desde la Prehistoria.

Sin duda ninguna cultura se tomó tan en serio la preparación de los muertos como la de los antiguos egipcios.

Las inscripciones descubiertas en los muros de la pirámide de Saqqara, realizadas hace cuatro mil años, detallan los hechizos y rituales necesarios para guiar a los difuntos hacia el "otro lado".
Se creía que la salud del alma muerta dependía del bienestar del cuerpo físico y, por esta razón, se introdujo la momificación como un recurso para evitar la descomposición.
Un ejemplo es el PERT EM HRU (libro de los aparecidos), un manual para facilitar el paso del alma a la "otra vida".
Los egipcios creían que si no se respetaban estas reglas tanto los difuntos como sus familiares en vida sufrirían terribles consecuencias, como el vampirismo o el regreso del cuerpo del mundo de los muertos.
LOS PRIMEROS VAMPIROS

Los primeros escritos sobre entidades vampíricas nos remontan a los estados Babilonios y Asirios surgidos en el siglo II a.C. En ellos se hacía referencia a una jerarquía de espíritus (fantasmas, semidemonios y demonios) entre los que aparecían criaturas vampirescas que regresaban de la tumba para atormentar a los vivos.
Un ejemplo es el EKIMMU, que es el alma de una persona fallecida que no encuentra sosiego en el mundo de los muertos.

Potenciales Vampiros según los Babilonios:
  • Las mujeres que mueren vírgenes
  • Las mujeres que mueren mientras amamantando
  • Los hombres solteros
  • Los hombres malvados
  • Cualquier persona enterrada en una tumba poco profunda
  • Cualquier persona que no fuera enterrada
  • Las prostitutas

lnscripción hallada en una placa Babilonia:

"Los dioses que se apoderan del hombre han abandonado sus sepulcros,
Ráfagas de viento maligno provienen de las criptas para exigir el pago de rituales y verter sus libaciones, han dejado sus sepulturas, como un torbellino, toda la maldad en sus huéspedes ha surgido de las tumbas".

LOS VAMPIROS EN EL ANTIGUO EGIPTO


Al igual que los Babilonios y los Asirios, los Egipcios temían que si un cuerpo físico no era debidamente venerado, su alma o espíritu sufriría mucho en la "otra vida" o que ni siquiera la alcanzaría.

Los egipcios creían que el ser humano está compuesto por varias almas o estados de consciencia distintos.

También pensaban que si un espíritu errante no encontraba descanso podía regresar para tormentar a los vivos. Por eso se cree que el verdadero vampirismo se originó en el Delta del Nilo.

Cuando Egipto cayó en poder de los persas alrededor del año 550 a.C, esta insistencia en preservar el cuerpo físico desapareció.

LOS VAMPIROS EN LA EDAD MEDIA

La llegada del primer milenio, periodo que en la Europa feudal recibió el nombre de "Era del Anticristo", supuso una intensa actividad vampírica en el mundo conocido. De hecho, Michel de Notredame, en una famosa epístola al rey Enrique II, advertía de la llegada del "Imperio del Anticristo", e incluso los papas eran considerados representantes del señor de la oscuridad.

Guillermo de Newburgh, autor de "Historia Rerum Anglicarum" (Historia de cuestiones inglesas), menciona en su obra:

"Costaría creer que los cadáveres abandonan sus tumbas (ignoro por medio de qué entidad) y que vagan para aterrorizar o destruir a los vivos, si los frecuentes ejemplos no bastaran para establecer este hecho, de cuya veracidad existe abundante testimonio".

GILLES DE RAIS, EL NOBLE SALVAJE


Un noble del siglo XV y compatriota de Juana de Arco, Gilles de Rais, realizaba salvajes y sádicos actos de crueldad sexual y canibalismo, por lo que se ganó la reputación de vampiro sediento de sangre.
Se creía que De Rais, aficionado a la magia negra, había invocado espíritus malignos para que le ayudaran a matar a 800 personas, casi todos niños.

Finalmente fue capturado en 1440 y quemado en la hoguera.
Aunque no se trató de un verdadero aparecido, fue quizá quien dio origen a la persistente idea de que estas criaturas son carismáticas y aristocráticas.

No hay comentarios: