lunes, 22 de octubre de 2007

LA DIOSA SEKHMET




El mito de la diosa Sekhmet del Egipto Antiguo está relacionado con una sed insaciable de sangre, y por consiguiente, con el vampirismo.
En el principio de los tiempos los hombres eran felices. Ra les había otorgado poder sobre la tierra y magias poderosas.


RA



Sin embargo, a medida que acumulaban poder iban deseando más y más, hasta el punto de llegar a conspirar para derrocar a los dioses.
Ante semejante rebelión de los hombres, Ra se enfureció. Convocó a sus hijos Shu, Tefnut, Geb y Nut, y también a su padre Nun, y pidió su consejo para castigar a los desobedientes.
Le aconsejaron que hiciera llamar a su Ojo, la diosa Hathor, y la enviara a exterminar a la humanidad.


HATHOR




Así lo hizo Ra. Llamó a Hathor, quien obedeciendo la orden dada por éste se lanzó como una leona contra los hombres.
Tomó la forma de Sekhmet y llevó la destrucción a las ciudades y los pueblos, encontrando alegría en la matanza y placer al beber sangre fresca, volviéndose insaciable y acrecentándose a cada momento su sed de sangre.

SEKHMET









Al regresar Ra la felicitó y la envió al día siguiente a continuar su misión.
El número de seres humanos decrecía y su sangre saciaba cada vez más difícilmente la sed de Sekhmet.
Las aguas del Nilo corrían rojas por la sangre de sus víctimas.
Los hombres, atemorizados, se arrepintieron de sus actos contra Ra y pidieron perdón y misericordia.
Ra tuvo piedad de ellos, pero la diosa había probado la sangre humana y no deseaba detenerse.
Recurrió entonces a un ardid para salvar a la humanidad, llamó a sus mejores mensajeros, rápidos y silenciosos, y los envió sobre el Nilo hasta la primera Catarata, para recoger en la isla de Abu una gran cantidad de ocre rojo.
Mientras sus mensajeros cumplían su misión, ordenó a todas las mujeres de su ciudad, Iunu, que prepararan cerveza suficiente para llenar siete ánforas gigantescas.
Cuando los mensajeros regresaron, Ra les ordenó mezclar la tierra roja con la cerveza, que adquirió el color y la textura de la sangre.
Después mandó llevar las ánforas hasta el lugar en el que Sekhmet planeaba atacar a los hombres al amanecer.
Cuando aún era de noche vertieron la cerveza sobre la tierra y al llegar el día, cuando Sekhmet se disponía a continuar con la matanza, encontró el lugar inundado del líquido rojo y creyó que era la sangre de sus víctimas.
Bebió y bebió, y la cerveza pronto la embriagó y la adormeció.
Ese día no mató a nadie y su furia se calmó.
Al ver a Sekhmet adormecida Ra la llamó dulcemente. Sekhmet se transformó nuevamente en Hathor y su naturaleza fue cambiada en amor.
En su honor, y recordando cómo fueron salvados, los sacerdotes de Iunu celebraban al inicio de cada año la "fiesta de la embriaguez", bebiendo cerveza teñida de rojo.
Hathor y Sekhmet son una muestra de la idea egipcia del dualismo.
Así, aunque fueran diferentes manifestaciones de una misma diosa, eran adoradas por separado.
Sekhmet fue una diosa temida y venerada al mismo tiempo, ya que a ella se asocian las plagas y enfermedades como la peste, y al mismo tiempo como protectora contra las enfermedades.

3 comentarios:

Phyran Wisher dijo...

¿Podría ser que hubiese vampiros que derivasen de Sekhmet?

Phyran Wisher dijo...

¿Podría ser que hubiese vampiros que derivasen de Sekhmet?

@yen1fer dijo...

Es interesante como todos los "Dioses" de todas las civilizaciones, se alimentaban de sangre